
6 feb 2008




5 feb 2008
Hai dous cambios na política galega nos que paga a pena fixarse. Un atinxe ao Partido Popular, que cada día é menos rexionalista. O outro ao BNG, que vai collendo a remuda da boina e adáptase sen sobresaltos ao ideario dos populares do rural; instálase nun conservadorismo propio de quen leva lustros no poder, aínda que acaba de chegar.
Na dereita ten cada vez menos peso aquela tendencia que se facía chamar galeguista. O PP de Galicia é xa igual que en calquera outro territorio, perdeu as características diferenciais da época de Fraga, apagou os fogóns ideolóxicos e presenta exclusivamente os pratos que lle cociña a dirección española. Os boinas, aqueles populistas de extracción aldeá desaparecen dos centros de decisión, substituídos polos novos candidatos, figuras en ascenso que apostan abertamente polo españolismo e polos valores hexemónicos da clase media de provincias, consistentes en medrar imitando exactamente a metrópole madrileña, a estas horas extraordinariamente dinámica. O vello discurso galeguista foi empaquetado e o adaptábel Núñez Feijoo acomódase aos novos tempos, sen facer referencia ao amor á terra, a non ser que lle pregunten por ela.
Mentres iso sucede no PP, o discurso do BNG adelgaza moito, fáltanlle nutrientes e caracterízase pola pobreza de obxectivos e unha concepción de Galiza moi cativa, como nunca fora vista na historia recente do nacionalismo. Todo se reduce a traer o AVE, ser alguén na política española e ao orgullo de sermos galegos, como no anuncio, sen que saibamos cales son obxectivos, que Galiza imaxinan, nin cales son os pasos para dar a dous anos vista, sen ir máis lonxe. O nacionalismo, que sempre presumiu de ir por diante, de ter o groso da intelixencia, de ter trazado o debuxo do futuro, naufraga e transparenta un galeguismo rudimentario.
Soldar Galiza cunha modernidade identificada require dun grande esforzo, ao que o BNG renunciou. Relocen as festas gastronómicas e a idealización da aldea nos discursos do seu líder, mesturados con infraestruturas e poucas cousas máis. A boina emigra para o BNG. Falta saber se terán clientes para esas danzas.
Lembranza do Aconcagua (Afonso Monxardín en Galicia Hoxe)
"El niño que huyó de Polonia" (Pilar Rahola en La Vanguardia)
"El BNG consiguió lo imposible: alinearse con la extrema derecha. Será que los extremos se tocan. Y será que, en nombre de una pretendida solidaridad con los palestinos, hay partidos de izquierdas que desprecian el horror nazi, que no sienten ninguna piedad por las víctimas judías y que son los culpables de la banalización actual del holocausto. Más allá de las simpatías de cada cual con los protagonistas de un sangrante conflicto que dura décadas, los millones de europeos asesinados son víctimas puras, y su desprecio es una vergüenza lacerante. En fin. Un motivo más para creer que determinada izquierda llega a tal nivel de dogmatismo que acaba siendo cómplice de los sectores más reaccionarios de la historia. Lo dijo un diputado del BNG: "Nuestros amigos son Irán, Libia y Venezuela". Todo queda dicho."

4 feb 2008
Aldeas, de Antón Baamonde (El País 4 febreiro)
Afirma en algún lugar Riszard Kapuscinski que en todas partes las gentes de la ciudad han despreciado a los campesinos y que así ha sido también en Polonia, donde los habitantes de Varsovia sólo han visto en los labriegos la mugre, la rudeza y la ausencia de modales. El juicio vale, desde luego, también para describir la actitud de los gallegos, enojados tal vez consigo mismos por proceder, en una muy amplia mayoría, de orígenes rurales. Fuera de venerables intelectuales galleguistas como Don Ramón Otero Pedrayo, que hizo de la aldea objeto de reflexiones muy sutiles y llenas de empatía, lo normal entre nosotros ha sido denostar con gran vehemencia, hasta llegar a lo mórbido, la vida del campo. (...)
(...) No hay ni que decir que el Banco de Tierras, la iniciativa que está llevando a cabo la Consellería de Medio Rural, es un hito más en el proceso de progresiva capitalización de nuestro campo. No hay que ser un lince para entender que no es sólo que las explotaciones que sobrevivieron a la reconversión salvaje de nuestro campo que tuvo lugar en los últimos 30 o 40 años han de ser, por fuerza, saneadas y dotadas de cierta rentabilidad. Además, la explotación de la madera a cargo de grandes propietarios, el éxito relativo de nuestros vinos -que aún tienen un gran recorrido por delante-; las canteras de granito, tan agresivas para el paisaje y a veces ilegales, o una Coren que no cesa, extendiendo sus propiedades, dibujan una escena de nuestro campo muy distinta a la tradicional en la que el dinero ha entrado con mucha fuerza.
Pero tal vez la ecuación más complicada de resolver es la que afecta al cambio de actitudes y de mentalidad. Las aldeas ¿están desapareciendo o simplemente han cambiado de lugar? No puede caber duda de que la aldea ha de buscarse hoy más bien en los barrios de nuestras ciudades, en los catedráticos de economía, los empresarios del metal, las señoras de la limpieza, los vendedores del Corte Inglés y, por supuesto, los miembros del Parlamento. Es allí dónde hay que intentar localizar los gestos, los automatismos, todo el material genético incorporado a una cultura y una forma de vida que no puede evaporarse en el transcurso de una sola generación sin dejar rastro. (...)
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Tomé una botella de agua de la nevera, paseé un rato en medio de las mesas, busqué acomodo en el silencio de un cuarto de baño, y exigí de mi ánimo un alivio; verte como tu padre, como él fue, no es tan sólo una evidencia física, una similitud de rasgos natural, o sobrenatural, una similitud que se va acentuando a medida que pasan los años y uno se parece a lo que fue su primer modelo; es mucho más, como si de pronto su fracaso, o su frustración, o ese último suspiro que viste que iba dando, mientras tú te acercabas, tímidamente, a la puerta del hospital en el que agonizaba, fuera en tu espíritu también una herencia, como si tu propia respiración siguiera a aquélla.
Luego ya no me vi en el espejo, y me reafirmé en esa vieja costumbre de no asomarse jamás a esos cristales que no sólo descubren quién eres sino quién fuiste, pero del mismo modo sé que uno nunca deja la isla de la que fue ni la isla de la que es, así que ahora también viajo, y vivo, y me veo en los espejos cuando me afeito, aquellos rasgos que poco a poco fueron haciendo su cara y que ahora, también poco a poco, van haciendo mi cara, hasta ser ya la cara de un hombre de cincuenta y ocho años que tiene en algunos momentos el mismo semblante de su padre.

Hai que supoñer que as campañas electorais son para convencer ós votantes: do xa realizado, do que se pode facer, do que non fixeron os outros, etc. E un despois vota (ou non) máis ou menos convencido das propostas de cadaquén. Pero non, agora queren pedirnos un pouco máis: ademais do voto, temos que crer. Crer que ese voto é a mellor alternativa, quizais. Crer que o candidato que o pide é honesto e serio. Ou crer, tamén, que se van gañar as eleccións. Quizais sexa unha consigna pensada para a militancia e os simpatizantes: así se entende todo. Velaí o entusiasmo do Pavillón dos Remedios a rebordar arredor do seu líder: os asistentes dispostos a crer calquera cousa.
3 feb 2008
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Un médico que ejerce su profesión con rigor, en situaciones de esta naturaleza, me explicaba que, gracias a este escándalo, la confianza en las terapias del dolor podían retroceder años. Hablamos de personas que sufren lo indecible, en situación terminal. Hablamos de la angustia de sus familiares, que luchan por paliar su agonía. Hablamos de médicos que facilitan esos momentos extremadamente crueles. Hablamos de medicina en estado puro. Y, a todo ello, se le echó toneladas de pura mierda política. Y perdonen la dureza del término, pero en este caso, ¿conocen expresión mejor? Lo peor es que, después de la sentencia exculpatoria, los medios afines al PP han continuado mezclando religión, medicina y sanidad, como si estuviéramos ante una especie de eutanasia generalizada. El objetivo final de este poti-poti perverso, es mantener alargada la sombra de la sospecha. En este sentido, sólo cabía oír al actual consejero de Sanidad,Juan José Güemes, en la entrevista que le hizo Julia Otero en Onda Cero, y observar cómo se juega a la ambigüedad para continuar inculpando. Ha sido una vergüenza mayúscula, una irresponsabilidad política inimaginable y ha sido una maldad para con los enfermos terminales. Que durante todos estos días Lamela esté felizmente esquiando en Baqueira no aporta vergüenza al escándalo. Sólo nos da más información sobre la categoría moral del personaje.

Esta habilidad tiene un gran valor para la supervivencia y el bienestar de los paquidermos, ya que el apoyo de la familia puede resultar fundamental en la búsqueda de comida o la protección ante posibles depredadores. Y es evidente que se forjan fuertes lazos de afecto en cada familia, porque -como ya contamos en una columna anterior- los elefantes incluso muestran dolor ante la muerte de un ser querido. Si pudiéramos dialogar con ellos, seguro que entenderían la melancolía que produce celebrar la Navidad con el recuerdo vivo de los que ya nunca volverán a casa.




te (Nigra), e o magnífico estudo de Xavier Carro, A obra literaria de EBA (Galaxia). Ademais recuperáronse os textos A escadeira de Jacob, editado por Anxo Tarrío e este mesmo crítico preparou Primeiras experiencias narrativas de EBA. Tamén se editaron algúns dos seus artigos (Luís Pérez) e parte do seu labor fotográfico (EBA fotógrafo, Clube Cultural Alexandre Bóveda, Ourense). A engadir unha boa Fotobiografía, preparada por Allegue e V. Freixanes; o volume colectivo Sempre en Auria (Xerais), outro da Universidade de Santiago e o monográfico de A Nosa Terra Letra, terra e liberdade. Publicáronse tamén traballos de Francisco Rodríguez, Fernández del Riego, Antón Capelán, Manuel Forcadela, Maximino Cacheiro, Andrés Pociña, Xosé M. Sasilva, María Carme Ares, Xosé M. Enríquez e Xosé María Dobarro, entre outros (tamén deste cronista).
amiro Fonte.A narrativa negra estaba de moda. Vexan. En Sotelo Blanco, Un home que xaceu aquí, de Aníbal Malvar. En Xerais, Tránsito dos gramáticos, de Marilar Aleixandre, finalista do premio Xerais. Ou Un lugar tranquilo (Nigra), de Benito Leiro Conde, ambientada no mundo da droga e o contrabando nas Rías Baixas. César Cunqueiro estreábase na narrativa con Beatum corpus (Ir Indo), retorno ó paraíso da infancia, e tamén facía a súa incursión na narrativa Miguel Vázquez Freire con Galería de esquecidos. Manuel Rivas publicaba En salvaxe compaña e tamén en Xerais aparecían a primeira novela de Carlos Mella, Bieito, Bieito; a segunda novela de Fernández Naval, Tempo de crepúsculo, e a do xornalista portugués Jose Viale Moutinho, Camiñando sobre as augas. Do mesmo ano son Xente de mala morte, de Afonso Álvarez Cáccamo; Pleno ordinario, de E. Valadé del Río; Outros heroes (Positivas), de Xavier López Rodríguez; e Corpo canso (Ir Indo), de M. Riveiro Loureiro. Na narrativa xuvenil, As viaxes do príncipe Azul, de Darío Xoán Cabana; Os Mornias, de Lola González; a reedición de As laranxas de Casares e traducións de O. Wilde, A. Andersch, Kenneth. Grahame e o bestseller nos colexios que foi Eu tamén son maniática, de A.Macpherson e A. Macfarlane.2 feb 2008

rente. (...) O artigo completo
precampaña electoral (3)Abro coa viñeta de López, hoxe mesmo en Galicia Hoxe, dedicada á Igrexa.
Unha nota sobre o mitin de Zapatero en Ourense. Conste que é só a miña opinión persoal, outros darían outras referencias. O Pavillón a rebosar, iso é indiscutible: difícil mesmo entrar por calquera burato. Problemas cun grupo de veciños de Trives que estiveron todo o mitin berrando e intentando rebentalo: moi difícil o labor dos servizos de orde para non chegar ás mans. Cartelería á vista só en castelán, enviada de Madrid. Falan en galego, que conste, o alcalde Francisco Rodríguez, a candidata e ministra Elena Espinosa e o pte. da Xunta, Pérez Touriño (galego moi deficiente, como xa saben vostedes: pronomes mal colocados, etc. Pero iso pasa en todas as casas).
Dos contidos e do estilo do mitin, floxiños (repito: a miña opinión persoal) os tres primeiros. Quizais máis autenticidade en Elena Espinosa, reivindicando as súas orixes moi humildes. A identificación nuns valores sociais foi constante: o xeito de marcar as lindes e espertar o entusiasmo da militancia, evidente. Francisco Rguez. quedouse no saúdo do alcalde que recibe e pouco máis. Pérez Touriño, algunhas cifras económicas e a ladaíña de que Ourense progresa, Ourense sube (sobe) como fío conductor.
Por contraste, Zapatero demostrou outras táboas. Paos para Acebes, Zaplana, Rajoy, Pizarro, E. Aguirre... Crítica dura pero educada ós bispos: poden opinar, pero pasáronse, nunca deberon utilizar o terrorismo en campaña. Compromiso de ocuparse do AVE galego na lexislatura como tema prioritario e venda da suba de inversións do Estado en Galicia (8%) dende que gobernan os socialistas. Nin a máis mínima referencia, nin positiva nin negativa, ó BNG.
O que máis me gustou: unha cita en positivo de Zapatero ó dereito de todos os pobos de España a defender a súa lingua e a súa cultura, a empregar o galego como lingua de seu (comparado co que anda a dicir por aí Rajoy...).
Botei en falla tamén unha referencia ó labor do deputado ata hoxe, Alberto Fidalgo, nin sequera citado en toda a noite, malia ir agora de segundo na lista e deixarlle a cabeceira á ministra (unha falla de cortesía, cando menos, non??).
Por se a alguén lle interesase (tono irónico), nunca antes asistira a un mitin socialista.




1 feb 2008
ENTRE HORTAS E PORTAS, de Xosé Manuel González30. Loa.
(clicar para ampliar as fotos)
A Marcos Valcárcel, este libro dille:
Sen ti, eu non era.
Cando Lugo era cifra de existencia
e a Muralla sentinela do tesouro,
no tempo residía un algo mouro
que de pedra dixeron, e de ausencia.
Pero non sufocaba a transparencia
antiga e preservada polos nosos.
Tiña o mundo perfís marabillosos
no libro e día outorgador de estrea,
xurdía en ringuileira ou patulea
adversario de trazos ominosos.
No magma quedan imaxes
que non toparon asento.
Nomes, caras, melodías,
un gusto ou aquel obxecto
que outrora foi familiar.
Xantan catro ou cinco obreiros
da construción xunto á igrexa;
é verán, non hai trafego
de coches, veño da fonte
carretando o porrón cheo.
Eles comen nas tarteiras
o que da casa trouxeron,
levan zapatillas brancas,
é cabal marca do gremio.
Ese día pola tarde
hei de ir trocar tebeos
do Guerreiro do Antefaz,
Jabato ou Capitán Trueno;
un por outro, onda a Carmiña,
usados, é pouco céntimo.
Deu alta reviravolta
a corda do pensamento,
e por tras dunha cociña
bilbaína varios nenos
escribimos na “pizarra”
co “pizarrín” e dous dedos
letra e número que agora
cunha muller aprendemos.
Goberna a ama da casa
nas potas, e o parrafeo
de adultos vai alternando
coa lección para os pequenos
da Doña, aquela velliña
que quero lembrar de negro.
Para todo o edificio
ela puxo fundamento;
fican vagos os contornos,
mais non houbo esquecemento.
Retorna a roda das cousas,
confundindo espazo e tempo.
Sombra do Caganabrocha
vai polo Campo Castelo
(“Hai que pagar!”, seica se oe).
Antonio Llanos, pavero
acredor de moito croque
polas bromas no colexio.
O ritmo mecanográfico
na academia do Alvarellos,
as campás tocando a morto,
gusto de pan de centeo,
Semana Santa sen cine,
nevarada cada inverno...
GARRIDA LEMBRANZA DO NUNCA PERDIDO
REVIVE SILENCIOS DE ACOUGO E MARÉ.
ANDRÓMENA, SOÑO, MISTERIO E MORNE-
ZA DAN CONTRAPUNTO NUN GRIS DILUÍDO.
A GOLPE DE LOMBO E A FORZA DE FE
SACODEN A HISTORIA OS HOMES DO EIXIDO,
PAREMIA NA BOCA, NA PROLE O SENTIDO.
ORNAMENTA O CADRO RELEVO EN PIQUÉ.
LABORAN ARREO, CON POUCO ALBAROQUE
AS NAIS DE FAMILIA, NO DEBER ABSORTAS.
VELAN A PROXENIE CAL FORZA DE CHOQUE.
ISTO ERA CERTEZA QUE NAS HORAS MORTAS
DESCUBRÍA UN NENO MEDRANDO EN SAN ROQUE.
ALÍ QUEDA EL, ENTRE HORTAS E PORTAS.


