2 jun. 2007



Respirar por el idioma, de Francisco Fernandez Naval. Historias de cronopios y gallegos

(Novas enviadas polos amigos: esta por Tacho.
www.página12.com.ar 13 maio 207)
En Respirar por el idioma, el libro que presentó en Argentina, Francisco Fernández Naval explora un camino singular: el de la relación de Julio Cortázar con la cultura gallega. Por Susana Viau

El sábado 21 de marzo el teléfono sonó muy temprano en la habitación del hotel de la calle Paraguay, donde se alojaba desde hacía dos días. Al otro lado de la línea, su mujer, la fotógrafa Maribel Longueira, le anunció que acababa de ganar el premio Ciudad de Orense. “No es importante en dinero –decía un rato más tarde Francisco X (“Xose”) Fernández Naval, subdirector de Cultura de la Xunta de Galicia–, pero es uno de los más significativos de la poesía gallega.” De todos modos, no fueron los poemas de Miño los que lo trajeron a la Feria del Libro, sino la presentación de su libro Respirar por el idioma. Los gallegos y Julio Cortázar, editado por Corregidor. Fernández Naval –“Chisco” para sus amigos– se cruzó con Rayuela e Historias de cronopios y de famas a los 18 o 19 años, aunque reconoce que “todos los escritores gallegos de mi generación se sienten tributarios de Cortázar”. El vínculo entre el argentino y Galicia, explica, es profundo y va mucho más allá de la “galleguidad” de Aurora Bernárdez, su primera mujer. “Fíjate que Saúl Yurkievich me sugirió que buscara en el Cuaderno de bitácora de Rayuela. Ahí, en un momento, Cortázar enumera los sinónimos en castellano de “rayuela” y luego las formas de llamarla en cuatro lenguas: inglés, francés, catalán. Después anota: “Mariola (Coruña, Galicia). No lo puso en polaco. Lo puso en gallego”.
La idea de rastrear esos lazos se la dio, sin querer, el bibliotecario de Neda, un pueblecito cercano al puerto de El Ferrol, de apenas 10 mil habitantes, que organizó un congreso para celebrar los 40 años de la publicación de Rayuela “y me invitó a dar una conferencia. El bibliotecario de Neda es uruguayo, de El Cerro, y está convencido de que la Maga era de El Cerro, como él”. Para entonces “yo ya sabía que Aurora era de origen gallego y que Lorenzo Varela y Luis Seoane le habían publicado el cuento ‘Bruja’ en Correo Literario y ‘Lejana’ en Cabalgata. Sabía también que había estado en Galicia. Igual, leí todo en la perspectiva de encontrar un vínculo con los porteros, los choferes, la enfermera de día, la señorita Cora, el rechazo inicial y el amor final. Esa fue la primera aproximación, muy ligera por cierto”.
Fernández Naval convino con el bibliotecario que la charla sería breve; con 45 minutos ya estaban bien. De todas formas, viajó a París para entrevistar a Aurora Bernárdez. Ella no se hizo rogar y le aportó certezas. “Me dijo que Julio era muy preciso, si hablaba de los gallegos pensaba en la gente de Galicia y cuando la llamaba ‘gallega’ o ‘galleguita’, era por su origen.”
Chisco Fernández Naval se mueve con soltura en el universo de Cortázar, sobre todo porque está poblado por los intelectuales exiliados tras la Guerra Civil: el pintor Luis Seoane, los poetas Lorenzo Varela, Arturo Cuadrado y el poeta y narrador Rafael Dieste. “Se suele hablar –precisa– del mundo del exilio español. Sin embargo, ellos eran algo más que exiliados españoles, eran exiliados gallegos.”
Una excepción flagrante era la de Francisco Luis Bernárdez, el hermano de Aurora, un franquista civilizado cuyo don de gentes le permitía ser centro de innumerables tertulias. Con todo, la relación de Cortázar con los expatriados está mediada por la amistad con Fredi Guthman, Luis Baudizzone o Perla Rotzait. “En los ‘40 y los ‘50 los grandes amigos de Cortázar son esos. Pero tú tiras del hilo de Guthman y te aparece Arturo Cuadrado, tiras de Baudizzone y hallas a Rafael Dieste, tiras de los Rotzait y encuentras a Luis Seoane. El escultor chileno Lorenzo Domínguez también lo acercó a esos grupos que se reunían en el Tortoni. El departamento de los Dieste, un piso 12 en la calle Lavalle 376, donde había un piano Pléyel y cuadros de Colmeiro y de Seoane, fue la vivienda donde Cortázar escribió El examen. El paisaje portuario que se veía desde sus ventanas está descripto en el inicio de Los premios. Y en ese mismo piso escribió, esencialmente, Imagen de John Keats.”
Pese a tantos puntos comunes, supone que Cortázar no debe nada a esos personajes. Es más, está convencido de que “nadie le debe nada a nadie”.
Es obvio que Fernández Naval es gallego de los pies a la cabeza. Se emociona al repetir que Cortázar afirmaba que sus paisanos “respiran por el idioma” y Leopoldo Marechal los caracterizaba como “una raza lírica”. “Los gallegos son una nación, un pueblo, un territorio, exilio, migración, una cultura diferente de otras culturas y sobre todo una manera particular de ver el mundo a través de una lengua. Es una comunidad lingüística de 3 millones y de casi 300 millones si se cuenta a los portugueses y los brasileros.” Lo curioso es que él comenzó a hablarlo recién en la adolescencia, al descubrir que la subestimación del “galego” tenía una rotunda matriz clasista. “El catalán es una lengua asociada a la cultura, porque era la lengua de la burguesía. El gallego no. Por el contrario, era considerado inculto porque era la forma de expresión de un pueblo de campesinos y marineros. Hacia el final del franquismo casi todo el mundo en Galicia era analfabeto, pero lo hablaba el 88, 89 por ciento. Hoy sólo el 70 por ciento lo maneja, pero tenemos alfabetización completa y si nos faltan palabras, si necesitamos palabras nuevas, el portugués nos sirve de ayuda.”

12 comentarios:

sam rock dijo...

Francisco Xosé Fernández Naval, ademáis de poeta, é un excelente narrador como amosa na primeira novela que editou, O bosque das antas, Premio Xerais en 1988. Nela xa fala de exilios tanto interiores como exteriores.

marcos valcarcel dijo...

Escribín, hai xa uns cantos anos, na miña serie "Ourense, Universo Literario", isto sobre FXFN:

OURENSE, UNIVERSO LITERARIO (53)
1. FRANCISCO XOSÉ FERNÁNDEZ NAVAL Marcos Valcárcel
Francisco X. Fernández Naval (Ourense, 1956), “Chisco” en terras ourensás, é licenciado en Filosofía e Ciencias da Educación e funcionario da Xunta de Galiza; reside hai anos en A Coruña pero acode puntual á súa cidade natal en cantas convocatorias culturais é reclamado. Pertenceu á agrupación de teatro independente Histrión 70 e colaborou con Manuel Guede nos proxectos teatrais Rúa Viva (1979) e Caritel (1982). No ano 1980 gañou a primeira edición do Premio Cidade de Ourense co libro “A fonte abagañada”, poemario de tránsito entre o socialrealismo e a procura da palabra estética da Xeración dos 80, onde figuran versos de invocación dos días da mocidade, Volter, Risco, licor café, cerveza con gaseosa no porrón de Oira, Ourense “arteria, ou espirais de prata/ no rincón do viño” (poema “Ourense”); o poeta déixase acompañar por unha ampla pluralidade de voces: Cernuda, Benedetti, Neruda, Salvador Espriu, o poeta húngaro Attila Jozsef, Alexandro Cribeiro e Silvio Rodríguez. A vivencia radical e íntima da propia soidade, ó carón da expresión amorosa, é a cerna do seu segundo poemario “Pavillón habitado” (1987), tralo que publicou en París “Ara Solis”, en edición bilingüe francés-galego con gravados de Jacqueline Ricard, e “Días de cera” (1999). En 1988 gañou o premio Xerais coa novela “O bosque das antas”, unha das primeiras en abordar o tema da guerra civil e na que o río Miño adquire un papel case protagonista na segunda parte da novela; suliñemos tamén a plasticidade das paisaxes ourensás (Oira, Cudeiro, Peliquín, Barra de Miño, Rivela...) polas que se move o protagonista, Pierre Francesco Borghese. A memoria ocupa un papel central tamén na novela “Tempo de crepúsculo” (1993), onde un home, privado da vista e do movemento, fai da recuperación da súa memoria o instrumento e obxectivo imprescindible para seguir vivindo. E a paisaxe volve a protagonizar “Sombras no labirinto” (1997) onde Fernández Naval desenvolve a súa escrita lírica e poemática ó servizo das agrestes e impresionantes paisaxes do canón do Sil e da Ribeira Sacra. O novelista desenvolve con plenitude os seus grandes temas: a fuxida do fracaso e do desarraigo, o abandono do mundo campesiño, a busqueda da memoria, a paisaxe como estado da alma (véxase unha nosa achega á novela en “Raigame” n.7, 1998).
A obra de Fernández Naval exténdese ó relato breve, velaí un libro cheo de “Historias roubadas” (Everest, 1998): historias dun fillo dos tempos do cine (“Belinda”, “Grupo salvaxe”) e un texto adicado a Oira (“O lugar primeiro”), arredor das microtoponimias da infancia. En volumes colectivos apareceron relatos breves seus como “Alagado de amor, de soroche e de olvido” (“Caderno de viaxe”, 1989); “O Anxo Caído” (“Paralelo 42”, 1989); “E un mencer” (“Berra Liberdade”, 1996); “Belinda” (“Narradores de cine”, 1996) e “Soidade cor de rosa” (“Unha liña no ceo”, 1996). É tamén coautor, con Camilo Franco, da “Guía da Provincia de Ourense” (Caixa Ourense, 1997), percorrido pola historia, patrimonia, natureza e gastronomía dos concellos ourensáns: “Ourense é terra vella. Quérese dicir, traballada a si mesma como se pode observar na orografía dos montes, na profundidade dos ríos ou na traballada planicie dos vales. Non todas as terras poden presumir da veteranía que dan os ventos e os ríos”. Entre as súas últimas obras están “Lendas de onde, soños de mañá” (2001) e un fermoso volume para buscar os seres marabillosos que moran “No corazón da fraga” (Everest, 2001): unha viaxe, con debuxos de Suso Cobeiro, entre trasnos e xacias, ninfas e fadas...

marcel swann dijo...

Moi interesante ese libro sobre Cortázar e Galicia. A ver se me podo facer con el.

a.p.-c. dijo...

Disinto de Sam Rock. A min a primeira novela de Naval pareceume inmadura e fallida. Do que veu despois, nada lin. Pero sospuño que tería que mellorar notablemente.

a.p.-c. dijo...

Supoño, tiña que dicir.

marcos valcarcel dijo...

Non coincido coa opinión de APC sobre a primeira novela de Fdez. Naval: pode ser inmadura nalgúns aspectos, pero ten moitos outros valores literarios.

marcel swann dijo...

Cando Cortázar di que os galegos [non sei se só os que falan galego] "respiran por el idioma", estiven pensando se é posible que na fala os galegos amosemos o noso xeito de ser (ou de "respirar"). Non sei se hai moitos estudos de antropoloxía lingüística. O que si podo constatar é o emprego entre os galegófonos de
- marcas de cortesía que tenden a implicar ao ouvinte, coma o pronome de solidariedade: "Dóenchme os cadrís) ou eses repetidos "non?" despois dunha frase afirmativa.
- a linguaxe eufemística que evita pronunciarse sobre algo rotundamente. Ex: os lítotes: "Non che me foi mal"
- a linguaxe indirecta nas preguntas/peticións: "E non terás por aí vinte pesos?"

A pregunta é: realmente a fala "fala" por nós?

Hai por aí un libro no que se fala un pouco de todo isto: "A Galicia borrosa", de Santiago Lamas. Leuno alguén?

a.p.-c. dijo...

Eu boteille unha ollada por riba a ese libro que cita Marcel, o de Santiago Lamas, pero tan, tan por riba que, en realidade, foi como se non lese nada del. E iso que un bo amigo tivo o detalle de facermo chegar. A ver se o recupero un día destes.

marcos valcarcel dijo...

Pois eu si lin o libro de SANTIAGO LAMAS e gustoume. Fixen unha recensión del que, se a encontro, reutilizarei aquí, xa que é de interese. E ademais é amigo desta casa que frecuentamos todos...

a.p.-c. dijo...

É natural que Valcárcel non coincida comigo. El é sempre moi xeneroso á hora de avaliar as obras dos demais.

Con todo, na súa resposta deslízase algunha coincidencia: recoñece que a primeira novela de Naval é inmadura nalgúns aspectos.

E repito que, non lendo nada ulterior do autor, porén creo que non me trabucaría se dixese que debeu mellorar moito posteriormente.

torredebabel dijo...

Dende logo, sen a elegancia de Susana Viau, tamén fixen unha crónica da presentación do libro de Fernández Naval en Bos Aires. O artigo non teñe méritos en si mesmo, pero daquela o autor contou algunhas historias interesantes. Se non mo tomades a mal, deixo aquí o vínculo.

marcos valcarcel dijo...

Graciñas por ese vínculo, Torre de Babel: xa sabes que a túa presenza e as túas mensaxes son sempre benvidas nesta casa.